Título: Estrellas fugacesTítulo original: Extraordinary means
Saga: No
Autora: Robyn Schneider
Traductora: Victoria Simó
Editorial: Alfaguara
Páginas: 328
Precio: 16,10€
Sinopsis: Lane, un chico decidido a llegar lejos, siempre ha vivido pensando en el mañana... hasta que le diagnostican una enfermedad incurable. De un día para otro, es ingresado en Latham, un centro para adolescentes en cuarentena.
Allí se reencontrará con Sadie, una chica fascinante y atrevida que sigue ofendida por un desplante que él le dio años atrás (cuando Sadie era una chica más bien aburrida). Ella y sus excéntricos amigos enseñarán a Lane a saltarse las reglas y vivir el momento pero, ¿qué te queda cuando no tienes tiempo?
En Latham, Lane descubrirá el amor, las ganas de vivir, y puede que hasta el milagro de las segundas oportunidades.
Gracias a la editorial por el envío del ejemplar.
Llevaba mucho tiempo viendo esta novela por Goodreads e Instagram, pero nunca me había parado a pensar mucho en ella. Sin embargo, cuando vi que la publicaban en español y leí la sinopsis, me llamó mucho la atención -también influyó que la portada me parece preciosa, todo hay que decirlo-. Ha sido una sorpresa, y me ha gustado mucho más de lo que esperaba, aunque también me ha hecho sufrir más de lo que esperaba.
Estrellas fugaces cuenta la historia de Lane y Sadie, dos chicos que han sido contagiados por una cepa de tuberculosis que es resistente a todos los medicamentos que existen hasta la fecha. Así, y como método para que no propaguen la enfermedad, están recluidos en Latham, una especie de centro sanitario/algo parecido a un instituto en el que están constantemente vigilados por enfermeras y médicos y en el que cada semana tienen chequeos y revisión.
Lane es un chico muy cuadriculado. Tiene hasta el último minuto de su vida planificado y ha sacrificado mucho para estudiar y llegar a estar entre los mejores de su clase. Además, sigue siempre las normas y nunca se plantea hacer algo que no sea correcto o que le quite tiempo de estudio. Así, cuando Lane enferma de Tuberculosis, él lo ve solo como un bache en el camino de su super planificada vida, e intenta seguir haciendo lo mismo para no quedarse muy rezagado con respecto a sus compañeros. Sin embargo, Latham y la gente que allí conoce lo hará cambiar. Se convierte en un chico mucho más relajado, que se da cuenta que ha sacrificado demasiado por intentar ser el mejor y que se da la cuenta que esos sacrificios no merecen la pena. Además, es un gran lector y constantemente está soltando bromas con referencias a Harry Potter y eso le ha dado muchos puntos jajaja. Es un chico que me ha gustado muchísimo, y cuya evolución ha sido muy notable. A veces, hace falta que algo muy malo llegue a nuestra vida para que nos demos cuenta de que no la estamos disfrutando. Para que nos demos cuenta que no tiene sentido sacrificar todo nuestro presente por un futuro que puede no llegar nunca.
Lathan era mi Hogwarts, y la protocilina el remedio contra mi magia. Volvería a transformarme en muggle, en una persona normal y corriente que debe preocuparse por exámenes estandarizados, chicas mezquinas y partes por llegar tarde.
Por otro lado tenemos a Sadie, una chica que ha sufrido vejaciones e insultos por parte de sus compañeros de clase y de otros adolescentes. Era una niña que siempre estaba sola con su cámara, echando fotos a flores y hojas y que Lathan le ha permitido encontrar su lugar en un grupo de amigos graciosos, ingeniosos y que la aceptan tal y como es. Es una chica descarada y espontánea, que siempre tiene una respuesta ingeniosa en la boca y que no se achanta ante nada. Es un ejemplo de fuerza, de ganas de superación, de buena amiga... Ha sido una narradora que me ha encantado conocer y que da más de una lección de vida.
Con respecto a personajes secundarios destacan, sobre todo, tres: Charlie, Marina y Nick. Charlie es un artista, un chico que compone canciones y que siempre está enfrascando en sus letras y en sus instrumentos. Marina es una chica soñadora, que le encanta la ropa vintage y que ha sufrido una gran decepción que le ha hecho querer renunciar de los hombres. Por otro lado, Nick es un chaval indio sarcástico e ingenioso, que no pierde la oportunidad de fastidiar a sus amigos con sus pullas. Es el que le da el toque más humorístico a la obra.
No imaginaba que Charlie fuera gay pero, ahora que Sadie lo mencionaba, comprendí que debería haberlo supuesto. De repente, el póster de One Direction que había sobre su cama tenía más lógica.
El amor, al tratarse de una obra juvenil, es, desgraciadamente, inevitable. Sin embargo, la relación amorosa que se va construyendo en esta novela me ha parecido muy creíble y muy bien cimentada. Sadie y Lane pasan de ser unos casi desconocidos a convertirse, poco a poco, en amigos y, de ahí, a ser una pareja. Además, hay otros tipos de amor -como el de los amigos o la familia- que también tiene mucha relevancia en la historia y que rodearán a los personajes durante toda la narración.
Por otro lado, la pluma de Robyn Schneider me ha parecido muy lírica y delicada. Trata muchos asuntos complicados de forma directa y sin rodeos, sin regodearse en el drama o en el sufrimiento, pero tampoco dejándolos de lado y pintándolos más bonitos o idílicos de lo que realmente son. Esta escritora nos muestra a unos adolescentes reales, con problemas que todos hemos tenido -quitando la enfermedad, obviamente- y con los que es muy fácil empatizar. La historia, además, se desarrolla de forma muy amena y resulta muy fácil de leer y engancharse.
Echar de menos a alguien no es lo mismo que llorarlo.
En conclusión, Estrellas Fugaces es una novela que nunca me cansaré de recomendar. Con unos personajes muy reales y con mucha fuerza, una historia dura, pero con la que soltarás muchas carcajadas y bastantes lecciones de vida que te harán pararte y reflexionar, es un libro que no olvidarás fácilmente.
Y vosotros, ¿lo habéis leído? ¿Qué os ha parecido? ¿Queréis leerlo?
¡Un saludo! ^^

