
Título: El mar de la tranquilidad
Título original: The sea of tranquility
Saga: No
Autora: Katja Millay
Traductor: Miguel Trujillo Fernández
Editorial: Neo Plataforma
Páginas: 450
Precio: 17,95€
Sinopsis: La antigua prodigio del piano Nastya Kashnikov quiere dos cosas: terminar la escuela secundaria sin que nadie conozca su pasado y conseguir que el chico que le arrebató todo -su identidad, su espíritu, sus ganas de vivir- pague por lo que hizo.La historia de Josh Bennett no es ningún secreto. Cada persona que ha amado ha sido arrancada de su vida, y a los diecisiete años no le queda nadie. Ahora lo único que quiere es estar solo. Y parece que la gente comprende que no necesita compañía. Todos excepto Nastya, la misteriosa chica nueva del instituto, que poco a poco irá acercándose a él. Pero cuanto más llega a conocerla, mayor es el enigma. A medida que su relación se intensifica, las preguntas sin respuesta empiezan a acumularse y él comienza a preguntarse si alguna vez conocerá los secretos que Nastya ha estado ocultando, o incluso si quiere saberlos.El mar de la tranquilidad es una historia intensa y emocionante sobre el milagro de las segundas oportunidades.
Gracias a la editorial por el envío del ejemplar.
Este libro me llamó la atención desde el primer momento en el que lo vi. A parte de tener una portada sencilla a la vez que elegante, la sinopsis me resultó muy curiosa y me llamó mucho la atención. Imaginaos, entonces, mi alegría cuando supe que Neo iba a publicarla en nuestro idioma. Al no saber muy bien lo que iba a encontrarme entre las páginas de El mar de la tranquilidad temía que fuera una historia de amor del montón, pero mis temores eran infundados: es una historia cruda y real en el que los tabús y los eufemismos tan recurridos en la literatura juvenil no tienen cabida.
Esta historia comienza cuando Nastya Kashnikov, con la ayuda de su tía, se inscribe en un nuevo instituto. Quiere dejar su pasado atrás y que nadie la reconozca, por lo que se ha ido a vivir con su tía y ha cambiado de nombre. Aunque en un principio consigue intimidar al resto de compañeros de instituto y evitarlos, el plan no le sale como ella esperaba, y tendrá que hacer frente a situaciones y personas muy inesperadas.
"Todo el mundo quiere arreglarme. Mis padres quieren arreglarme. Mi hermano quiere arreglarme. Mis terapeutas quieren arreglarme. Se suponía que tú eras la persona que no iba a tratar de arreglarme."
Nastya ha sido una protagonista con la que me ha resultado muy difícil empatizar. Es una chica que, debido al trauma que sufrió, se ha convertido en una persona llena de odio, cínica, solitaria, amargada y autodestructiva. Normalmente este tipo de protagonistas no me suelen gustar porque influyen mucho en mi estado de ánimo, pero tengo que reconocer lo bien construido que está el personaje. Nastya es muy real, tiene sus luces y sus sombras, sus aciertos y sus errores. No todo lo que hace es lógico ni correcto, y ahí reside su encanto: comete errores como todos los seres humanos. Además, poco a poco, podemos ir vislumbrando su verdadero yo, ese que dejó atrás después del accidente y que ella quiere enterrar pero que, a pesar de todo, va ganando cada vez más terreno.
"La gente que nunca ha tenido que pasar por ninguna mierda siempre asume que saben cómo deberías reaccionar al haber visto destruida tu vida. Y la gente que sí ha tenido que pasar por mierda piensa que deberías superarla exactamente de la misma forma que ellos. Como si hubiera un manual para sobrevivir al infierno."
Con Josh, sin embargo, sí me ha sido más fácil conectar. Es un chico que ha perdido a toda su familia en la adolescencia e incluso antes, y a muchos de ellos de forma brutal. Es autosuficiente y responsable, y con un sentido de la culpabilidad muy agudo. Su relación con Drew y la familia de este es muy tierna y me ha conmovido en más de una ocasión. Este es un personaje también muy real y, por lo tanto, imperfecto, que comete errores, se comporta de forma egoísta y no siempre actúa de la forma más correcta.
El romance se desarrolla muy pausadamente, y resulta muy creíble. Los sentimientos que comparten Josh y Nastya se consolidan poco a poco, y ambos son muy reacios a admitir lo que sienten. Su historia de amor me ha hecho soltar más de una lágrima, pero también me ha hecho sonreír como una boba. Además, la sexualidad está tratada de forma muy natural, sin las florituras ni las censuras típicas de los libros juveniles. Ambos son jóvenes y, por lo tanto, el sexo está a la orden del día, y así se muestra en este libro. Las situaciones incómodas, sobre todo por parte de Josh, ocurren a menudo y nos podemos sentir rápidamente identificados con ellas, porque es algo que seguro que le ha pasado a alguien que conocemos, o a nosotros mismos.
"... me quebraron en un millar de fragmentos que no puedo volver a unir. No sé adónde han ido. Y faltan tantos que los que aún me quedan ya no encajan entre ellos."
Tengo que destacar la prosa tan detallada, delicada y cautivadora de Katja Millay. Cada palabra de este libro me pareció un tesoro. Con su forma cruda y brutal de narrar los hechos y los sentimientos de los personajes, consigue emocionar y hacer que no puedas despegarte del libro. Además, el ritmo es muy ágil y no decae en ningún momento, haciendo que las páginas pasen solas.
En conclusión, El mar de la tranquilidad es un libro crudo y desgarrador, en el que unos personajes muy reales tendrán que luchar para conseguir una segunda oportunidad en la vida. Con una prosa preciosa y envolvente y un final que juega con las emociones del lector, es una obra que nunca me cansaré de recomendar.
Y vosotros, ¿lo habéis leído? ¿Qué os ha parecido? ¿Queréis leerlo?
¡Un saludo! ^^


