[Libre de spoilers]
Desde que supe que había salido la película de esta novela en Estados Unidos, quise poner con ella enseguida, pues siempre me ha gustado leer el libro antes de ver las adaptaciones. Claro, que así me va. Más o menos sabía de qué trataba esta novela, es decir, sabía que era lo que movía la trama: que nuestra protagonista revive el mismo día una y otra vez. Pero no sabía por qué, y eso me llamaba mucho la atención.
Si no despierto nos narra la historia de Sam, una adolescente que una noche, tras una fiesta donde se lo pasó bomba con sus amigas, acaba teniendo un terrible accidente donde muere. Pero ahí no termina todo, porque cuando nuestra protagonista vuelve a abrir los ojos, está en su cama, repitiendo aquel viernes una y otra vez. Hubo algo que desencadenó aquel accidente: personas, sucesos, decisiones… Sam sabe que algo debe cambiar para impedir aquel accidente, y se pasará toda la novela cambiando hechos hasta el gran día.
Como personaje principal, Samantha me ha gustado muchísimo. Al principio del libro es una chica creída, presumida, que mira a los demás por encima del hombro y se cree alguien intocable, que nada malo jamás puede sucederle a ella. Pero se equivoca.
A raíz del accidente, empieza a cambiar; con cada día que repite una y otra vez, se va haciendo más madura, responsable de sus actos y palabras, se vuelve más simpática y también más empática.
La chica que evoluciona a lo largo de toda la novela fue sin duda la que más me gustó y la hizo más humana y profunda.
Con respecto a los demás personajes, bastante secundarios en esta historia, realmente tengo poco que añadir. Las amigas de Sam, por ejemplo, aunque me hubiese gustado conocerlas más a fondo a cada una, la verdad es que cuentan lo necesario de ellas para darles un papel en la historia. Por supuesto, la que más protagonismo tiene en la vida de Sam, es sin duda es Lindsay. Este personaje es el típico cliché americano: chica rubia, alta, guapa, popular, que siempre se lleva a los chicos guapos… Y sinceramente, me cayó fatal desde el principio. Trata de muy mala manera a sus amigas, pese a que luego jura y perjura que son sus mejores amigas y que por ellas haría cualquier cosa. Por otra parte, tenemos a Kent, que juega un papel muy importante en la vida de Sam. Al principio es un personaje sin importancia del que pasaremos de largo, pero a medida que las cosas van poniéndose cada vez más serias, más protagonismo cobrará. Este ha sido uno los personajes que me hubiese encantado conocerlos más a fondo, o aunque sea conocerlos un poco más.
Con respecto a la trama no puedo decir mucho para no desvelar nada, porque todo se torna realmente emocionante cuando ella se da cuenta de lo que ocurre e intenta cambiarlo. El principio es algo lento e introductorio, eso es cierto, pero a medida que la historia va cogiendo ritmo, todo se vuelve más emocionante, con más preguntas e incógnitas, que es cuando no puedes despegarte de sus páginas. La tensión sobre qué pasará, cuál es la clave que desencadena una y otra vez aquel día, o como nuestra protagonista pone su mundo patas arriba intentando buscarle una explicación. Lo mejor, es que en cierto punto de la historia, la trama da un giro de 180 grados y no te das cuenta de lo que va a pasar, hasta que pasa. Sinceramente no me esperaba para nada ese final, pero a decir verdad, tiene mucho más sentido de lo que parece.
El mensaje más importante de este libro creo que es, sin ninguna duda, el hecho de darte cuenta de lo que haces mal en tu vida y cómo repercute a los demás. Envía un fuerte mensaje de superación, de miedos y de intimidación a los demás. Bueno, y también de que si cambias tu forma de ser, puedes darte cuenta del mal que te rodea y poder cambiarlo a mejor.
Es la primera vez que leo algo de esta autora, y la verdad es que me gustado mucho. Tiene una forma de narrar bastante fluida, y prosa preciosa, sencilla aunque evocadora. Me ha gustado la forma que tiene de hacerte sentir cerca del personaje principal y de hacerte pasar miedo o felicidad en cada escena que hace. Eso realmente me gusta mucho.
En conclusión, Si no despierto es una novela cargada de misterios, de preguntas, amistad, sentimientos… Con una trama que parece sencilla al principio, pero a que a medida que van pasando las páginas, los capítulos, y los días, todo cada vez parece más perdido y que no tiene solución. Viviendo una y otra vez el mismo día, nuestra protagonista intentará descubrir qué es lo que hace mal, o al menos que lo desencadena, para arreglar no sólo su día, sino a personas que a su alrededor que también les afecta de una manera u otra. Con una pluma sencilla, pero a la vez evocadora y sencilla, Lauren Oliver nos presenta una novela que no nos dejará indiferente y que te engancha hasta el final.
Y vosotros, ¿habéis leído este libro? ¿Os interesa hacerlo? ¿O ya lo habéis leído?
¡Contadme!